Aunque publiqué este artículo dos días después de la histórica victoria de Japón contra Brasil, siento que ahora entiendo mejor al equipo nipón. En realidad quería escribir esto el día 15, pero me enganché jugando el nuevo Big Monopoly y se me pasó compartir mis pensamientos sobre este momento épico.

El sueño futbolístico de Japón empieza con un solo manga: Captain Tsubasa. (キャプテン翼)

キャプテン翼 ENG Captain Tsubasa

En la era Shōwa, el fútbol en Japón era un deporte de nicho, totalmente opacado por el béisbol y el sumo. Pero cuando salió el manga Captain Tsubasa a principios de los 80, todo cambió. Las historias con partidos dramáticos y personajes icónicos como Tsubasa Ōzora inspiraron a toda una generación de chamacos a empezar a jugar fútbol.

Las escuelas y clubes locales vieron un boom de chavales, muchos de los cuales luego se volvieron profesionales e incluso representaron al país a nivel internacional. Este manga no solo puso el fútbol en boca de todos en Japón, sino que le dio una identidad nueva al deporte—llena de pasión, creatividad y ganas de comerse el mundo.

Para fans y jugadores, el sueño futbolero japonés nació en esas páginas, y su onda sigue viva en la cultura del fútbol nipón hasta hoy.

La fantasía de la era Shōwa

En 1981 salió Captain Tsubasa. En ese entonces, el fútbol japonés estaba lejos de ser top, y clasificar al Mundial era casi un sueño imposible. Pero en la final del Mundial Juvenil del manga, Japón le gana a Brasil 3-2 en tiempo extra.

One day, Japan will really beat Brazil on the pitch.

No fue solo un partido ficticio. Fue la semilla que plantó en millones la creencia:

“Un día, Japón realmente le ganará a Brasil en la cancha.”

Japón vs Brasil: De ficción a batalla real

En estos últimos dos días, muchos blogs y artículos han dicho que la victoria de Japón contra Brasil es la realización de un “sueño de 30 años”. Pero si conoces Captain Tsubasa, sabes que en realidad es un sueño de 44 años, desde 1981 que salió el manga hasta 2025 cuando Japón hizo historia.

Resultados históricos Japón vs Brasil (partidos seleccionados)
Año Competencia Marcador Notas
1995 Final Copa Confederaciones Brasil 3–0 Japón Victoria dominadora de Brasil
2001 Copa Confederaciones Brasil 2–0 Japón Encuentro en fase de grupos
2005 Copa Confederaciones Japón 2–2 Brasil Empate de orgullo para Japón
2006 Mundial (fase de grupos) Brasil 4–1 Japón Partido de grupo mundialista
2014 Amistoso Brasil 4–0 Japón Neymar marcó varias veces
2017 Amistoso Brasil 3–1 Japón Partido internacional amistoso
2022 Amistoso Brasil 1–0 Japón Derrota ajustada para Japón

Una y otra vez, el sueño parecía demasiado lejano. Cada derrota le recordaba a los fans que esa fantasía de 1981 seguía siendo, pues... solo fantasía.

Arranca la Kirin Challenge Cup en el Ajinomoto Stadium de Tokio

El día 13, el entrenador de Japón, Hajime Moriyasu, habló antes del amistoso frente a Brasil en Tokio. Él expresó su esperanza de romper esa racha histórica de nunca haberle ganado a la Seleção.

Hasta ese momento, Japón había enfrentado a Brasil 13 veces sin ganar ni una, con 2 empates y 11 derrotas, incluida la dura caída 1-4 en el Mundial 2006. Para agregarle dificultad, Brasil llegaba en forma increíble, acababa de aplastar a Corea del Sur 5-0 la semana pasada, mientras que Japón no pudo poner a sus mejores jugadores. Los mediocampistas clave Kaoru Mitoma (Brighton) y Wataru Endo (Liverpool) estaban fuera.

We want to win, to grow as a team, and to give everything we have to face this test

A pesar de todo, Moriyasu siguió con toda la actitud:

“Queremos ganar, crecer como equipo y dar todo para afrontar esta prueba.”

Claramente, no veía esto como un simple amistoso.

“Brasil es uno de los mejores equipos del mundo y les tenemos el máximo respeto. Pero también tenemos jugadores que se están formando en Europa y sumando experiencia valiosa.”

De Captain Tsubasa a la realidad: Japón por fin le gana a Brasil 3-2

El 14 de octubre, bajo las luces del Ajinomoto Stadium de Tokio, la historia se hizo presente. El amistoso internacional conocido como “Kirin Challenge Cup” se volvió algo mucho más grande: una noche donde Japón, 19º en el ranking mundial, derribó al Brasil 6º con un remontón épico de 3-2. Por primera vez en 14 encuentros, los Samurai Blue vencieron a los cinco veces campeones del mundo, y en ese momento, un sueño que cargaron por generaciones se cumplió.

Al medio tiempo, parecía que la historia se repetía. Brasil, maestros del toque y la precisión, dominaban 2-0, deslumbrando con ataques dignos de su fama como el “reino del fútbol”. Japón parecía en la antesala de otra derrota digna, aplastado por la historia y la gran diferencia de nivel. Pero en vez de rendirse, eligieron levantarse.

La segunda mitad fue como el giro del destino. Takumi Minamino prendió la mecha con un gol crucial, y de repente el ritmo cambió. Cada pase, cada barrida llevaba fe. Y entonces llegó el momento que quedará guardado para siempre en el fútbol japonés—Ayase Ueda, el delantero que siempre dijo que su desempeño estaba entrelazado con el destino del equipo, sintió cómo la marea daba vuelta.

Al minuto 71, Junya Itō mandó un centro peligroso. Ueda la bajó con un cabezazo fuerte, que chocó contra el travesaño. Se escucharon todos los suspiros en el estadio—pero el destino casi nunca regala milagros sin pelea. Unos segundos después, tras el córner, Itō volvió a tirar el centro. Ueda se lanzó, se elevó por encima de los defensas brasileños y estampó la pelota al fondo. Esta vez el rugido fue incontenible. Japón no solo empató, ¡se robó la noche!

“Meter un gol tan importante me pone feliz a mil,” dijo Ueda después, con un orgullo tranquilo. “Todos nosotros, yo incluido, seguimos creciendo. Ahora estamos en un punto donde podemos pensar en el Mundial como objetivo real.”

Ajinomoto Stadium de Tokio

El partido se peleó con garra. La barrida sin miedo de Ritsu Dōan—que le costó una amarilla—simbolizó la negativa de Japón a tomar esto como un simple amistoso. Cada choque, cada despeje desesperado, cada sprint final mostraba a un equipo que creía que el destino se puede torcer con voluntad.

Y cuando sonó el pitazo final, la vieja historia se rompió. El récord de Japón frente a Brasil ahora dice: 1 victoria, 2 empates y 11 derrotas. Pero esos números no pueden capturar lo que realmente significó la noche. No fue solo un triunfo—fue la culminación de un sueño nacido en 1981 con el primer capítulo de Captain Tsubasa, llevado durante décadas por infinitos chamacos que persiguieron un balón con esperanza, y ahora cumplido en el escenario gigante de 2025.

Fue la prueba de que el camino futbolero japonés, antes solo imaginado en viñetas de manga, ya cruzó de lleno a la realidad.

De 1981 a 2025—de la tinta del sueño al césped del Ajinomoto Stadium—son 44 años de fe, lucha y esperanza, cristalizados en una sola noche de destino.

Y para cerrar con broche, escuchemos otra vez la canción de este temazo legendario.